Astigarraga: La sidra vasca

Astigarraga es un pueblito ubicado a unos pocos kilómetros de San Sebastian (España), la quita esencia de la tradición sidrera vasca, parte del Camino de Santiago y la población con la renta per capita más alta de Gipuzkoa.

Cuentan que durante el siglo XX, en la época de las grandes olas migratorias a América, un vasco llegó a Venezuela. Había sido un viaje largo y el calor del Caribe se hacía sentir. Al bajar del barco preguntó donde estaba la sidrería más cercana. Así fue como se enteró que no existían sidrerías en Venezuela, se embarcó de nuevo y ese mismo día se regresó a Euskadi sin dudarlo.

Juran que la historia es cierta, aunque parezca una de esas anécdotas familiares que se van “literaturizando” con el paso de los años.

Sidrería Petritegi
Las sidrerías son lugares sin protocolo. Tan solo al pasar por la puerta de entrada uno recibe en las misma manos un vaso, cuchillo y tenedor. Los largas mesas se comparten con otros desconocidos que, después del tercer vaso, probablemente no lo serán tanto.

“Vamos a buscar sidra, abrígate y lleva tu vaso”, esa fue la voz que dio comienzo al espectáculo. espectáculo.

La bebida se busca entrando directamente en la bodega. En la Petritegui hay más de una docena de barricas de más de tres metros de altura. Uno puede tomar ilimitadamente de una barrica o de todas.

El rito del txotx: basta ubicarse en fila delante de una barrica y dejar que el delgado chorro de sidra caiga en el vaso de vidrio. En cuanto el vaso se llena, se quita rápidamente y el de atrás coloca el suyo sin que se pierda una gota de sidra.

El contenido del vaso debe tomarse de un solo trago… y si quedaba algo, al suelo y a otra cosa (o a otra barrica).

¿Una sidrería o un restaurante donde se come con sidra?
La comida no es lo importante, es solo un acompañamiento para evitar la borrachera que se haría inminente si no estuviese.

Cuenta la tradición que los antiguos compradores se reunían en la sidrería, cazuela en mano comían, mientras degustaban la bebida. Luego elegían la que era de su agrado para ser bebida durante todo el año.

“La sagardotegia era el único lugar en el que se reunían los “baserritarras” (personas de caserío) en sus horas libres y solían surgir apuestas acerca de pruebas de bueyes, guadaña, tala de troncos, etc.” (petritegi.com)

El regreso desde Venezuela
Cuando salí de la Sidrería Petritegi ya no tenía dudas que la historia del vasco inmigrante era cierta en todos sus detalles. Nadie que haya probado la sidra vasca puede negar que era y es una muy buena razón, sino una excelente razón para volverse de América…

Más información
Visitar el sitio de la Sidrería Petritegi

 

Imágenes: petritegi.com
Copyright © A la grupa – María Verónica Barzola

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